Juana se sienta con la mamá en la hamaca de la casa del río.
La mamá tiene una nueva historia para leer juntas entre sus manos.
Juana sospecha que es una historia más de princesas y príncipes azules. Prefiere jugar con el viento.
Mamá, paciente, espera que caiga cansada en su falda para empezar a leer en voz alta la historia de una princesa conocida como La Princesa Guerrera.
Cubiertas del libro ilustrado.

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